miércoles, 20 de noviembre de 2013

Los pelígros de un Músico o Técnico de Sonido

Todo músico dedicado a ensayar un mínimo de 4 horas diarias está en peligro de sufrir una pérdida de audición. Este peligro está presente tanto para los baterías de una banda de rock duro como para los violinistas de una orquesta sinfónica.

Es muy común que los músicos dañen su audición mientras trabajan ya que la presión del sonido en un concierto de orquesta puede llegar a alcanzar los 112 dB y en bandas de rock el nivel se extiende hasta los 130 dB, que ya es mucho más de lo aceptado en el entorno industrial.

Un músico sometido a estos niveles de ruido puede ver afectada su audición de una manera irreversible.Por eso, hacemos hincapié en concienciar a los músicos de que deben de cuidar su audición, cuidar sus oídos para que no sufran efectos devastadores.

Los síntomas.

  1. Pérdida de la capacidad para oír sonidos y tonos de alta frecuencia. Esto causa problemas a los músicos y cantantes que tienen que escuchar y reproducir las notas altas con la misma calidad que las bajas para tocar o cantar junto con los otros miembros del grupo. 
  2. Hipersensibilidad: puedes sufrir un aumento de la presión sanguínea, migrañas, fatiga o podría percibir que algunos sonidos o instrumentos musicales suenan dolorosamente altos, síntoma que suele derivar en acúfenos (tinnitus). 
  3. Incapacidad de percibir cambios en el tono. Este estado se conoce como diploacusia, y resulta muy problemático para los cantantes ya que deben controlar su voz todo el tiempo y no desafinar en ningún momento.

Desgraciadamente, no existe cura para la MIHL (pérdida de audición provocada por la música), de ahí la necesidad de promover la prevención a través del uso de protecciones y la vigilancia continuada de la audición.


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Fuente: Hearsafe

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